
La Lengua del desdén roza mi cara
y recorre lentamente mi piel.
No quisiste mi amor dulce
no viste el racimo de besos
que mi boca triste lanzó al vacío.
¡Cuánto te quise!
sin alcanzar sueños de ese erotismo
que se despierta y recorre mi cuerpo.
Untuoso anhelo que humedece mi ser
en veleidoso camino sorteando espejismos
de frívola conformidad.
Mis labios sellados adoctrinan
un te quiero silencioso impronunciable
y abandonan ese vidrioso amor
que disfraza este vacío y trabuca en dolor
por este camino
que está lleno de asombros.
Malu de Lujan

No hay comentarios.:
Publicar un comentario