domingo, 18 de junio de 2006

Masticas mi Silencio

...y mis palabras se enredan en tus ojos
y desaparezco
para volver a aparecer cuando me miras.
Estoy ahí...engarzada en tu mirar,
no soy nadie
no soy nada
hasta que abres los ojos
que son deseo
y tragas mis versos
los deleitas
masticas en silencio
hasta dar jugo agridulce
que te quema la garganta
y revuelves en tu saliva
ese viscoso desamor
ese miedo a amar
que me congela el vientre.
Haces gajos y buches
y mezclas con tu lengua
vapores que son ásperos
sin poder tragar
pero se asoma la luna
de entre tus labios
y me escupes convertida en ámbar
para cabalgar el viento
mientras tu garganta sin mi
se asfixia añorando mi primavera
dejandome al borde
de esa baranda de tu corazón
desmembrada y silente.

Malu de Lujan

4 comentarios:

Anónimo dijo...

lo tengo que escrbir de nuevo. Tú amiga tan sutil con tus poemas..., pero recuerda que las mariposas son de colores múltiples, las flores muestran toda un paleta de rojos, amarillos y azules, mira el mar a la hora del atardecer, arde de colores, danza, canta canciones que recuerdas de tu niñez y corre por la playa y abraza el viento, respira mucho aire, y revuelcate en la arena y rie... un abrazo de tu amiga Hilde

Anónimo dijo...

El título sugiere cierto uso, por parte de alguien, de la entrega. Quizás para obtener placer. ¿He entendido bien, o soy aberrante?

Malu de Lujan dijo...

Miguel, es una metáfora del disfrute del amor y la desesperanza del desamor. Es un ciclo, que siempre se cierra. Y como todo nace, crece, se desarrolla y se termina. Pues nada es para siempre. Saludos Malu de Lujan

Malu de Lujan dijo...

Gracias Hilde, tus palabras referscan mi ánimo entujmecido por los últimos acontecimientos de mi vida, mi abrazo, malú