
Nada falta en la vida de un poeta
en cotidiana labor flor de sus sueños
imagen pertinaz que queda impresa
en surco y huella de su pluma
desván descolorido de su pecho.
Nace pobre, contingencia adversa
intensa quemadura
caído hálito
azar de agua torrentosa
donde airoso navega.
Y aunque arde su cuerpo
y el hambre le recuerda
que no es santo inmortal
que se alimenta de quimeras
su mesa está provista
de elegante mantel y gustosos manjares
que le abren la puerta al paraíso
donde nadie entra.
Suntuoso paisaje le recibe
al traspasar la puerta
donde no hay miedo
ni dolor inquietante, ni pobreza.
En la vida del poeta
¡nada falta!
imagina, sueña, los mejores sueños
y la vida no consiente esa demora
pues extrae el jugo en cada hora
flor efímera del tiempo.
El poeta reconoce
la gama de colores que le ciegan
y aunque a veces confundido
color negro le embelesa
y entra en laberintos
donde la luz escasea
encuentra la forma de ascender
iluminado por interna fuerza.
Es capaz de imaginar
un vergel donde en cada rosa
¡hay una estrella!
y al alcance de la mano
frutos de singular belleza.
Vislumbra tras la lluvia el arcoiris
y tras el sol la luna nueva
percibe los pasos sutiles de la historia
grabada entre las piedras
y el lenguaje de los montes
cuando las sombras de la tarde
su silueta espejean.
La voz imperceptible de animales
que silenciosos nos rodean
pues lee los mensajes
de arcanos ancestrales
en esa mirada quieta.
¡Nada falta en la vida del poeta!
estacionado, anclado, entre versos,
su casa y aguacero
línea de frontera
almohadón y poltrona
amor y guerra
llega al fondo de si mismo
y sale fuera.
Conoce los misterios
dolencia humana
desesperado grito en pos de la vida
que a veces se le niega,
y entusiasmado se enamora
creyendo que el amor
pulso y latido
felicidad desnuda de pesares
lo hará libre
y volverá a creer sin preguntas
ni prosaica duda.
Pero el amor devora
revive y mata
tirano absorve la libertad del alma
y así como poseemos siendo esclavos
de un sentir absoluto
pagamos el sin nombre
de nuestra carne débil
placer y dolor
como hermanos de leche
de madre ajena.
El poeta cae en la encrucijada
dualidad eterna
resbalan por su vida las gotas de rocío
cual sigilosas perlas
y los ojos alegres sin miedo ni nostalgia
se nublan inmersos
en oscura tormenta.
Un sollozo cruza el aire
cuando nadie observa
y en voz baja maldecimos
soltando por la boca
esa bandada de pájaros
que anidaban dormidos en el pecho.
El agua sube, el mar se desborda,
y el oleaje crece revolviendo la arena.
La lengua del silencio reposa
y la saliva limpia y lava
la oscuridad que lo enceguese,
y como azar que siempre vuelve
la carta triunfadora aparece
reposa en su tirada de la suerte
nuevo asedio de ilusiones que lo envuelven.
Nuevos hijos de proverbial linaje
de su sangre
versos engendrados
surgen de entre letras
cual semillas rompen sensitivas
semen esparcido
en el limen del silencio.
Y vuelve ¡a ser poeta!
que sueña enamorado
y bebe medicina azucarada o ácida
en el zumo de la vida
¡donde nada tiene o necesita!
Malu de Lujan
....a los Poetas del Mundo...

2 comentarios:
Bellísimo poema que me he tomado la libertad de regalarte en mi voz. Espero que te guste.
Gracias Amigo, ese poema es uno de mis favoritos. Te lo agradezco de corazón, un abrazo, malu
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