
Ya sé, que los Dioses me visitan
y me dejan su mensaje inusitado
desciende bella luz que me encandila
en noche desvelada o día claro.
Decrece la marea de mis sueños
esos que nunca me alcanzaron
y baja a mi ribera sin demora
una nube que me eleva a lo más alto.
Ya sé, que los Dioses me protegen,
me amparan,
me acompañan,
y sonríen compasivos
desde su trono, sin resabios
ajenos al dolor que me visita
y me turba con su llanto.
Ya sé, que sostienen con sus manos
los hilos que arraigan
la fragilidad de mis inseguros pasos
y guían el arrojo
por sobre los pesares
que incómodos sujetan la tristeza,
aherrojados.
Ya sé, que riegan esa flor
que nadie puede ver
y espera encendida
aturdida en el ensueño
sigilo de enemigo
quietud de alborada
tapiz de luceros,
espera, tal vez... a un poeta
descubra de entre sus sueños dorados
acorde cósmico
sinfonía o cannon
que embelese el corazón
y la ame...
¡como nunca amaron!
Ya sé, que los Dioses
en la carencia de amor
reducido, indiferente, olvidado,
corazón solitario
reserva sin sospechas
épico regalo,
y un día... cuando la luna esconda su llanto
vendrá a tomar para si esa rosa
¡que lo ha esperado!
malu de lujan
y me dejan su mensaje inusitado
desciende bella luz que me encandila
en noche desvelada o día claro.
Decrece la marea de mis sueños
esos que nunca me alcanzaron
y baja a mi ribera sin demora
una nube que me eleva a lo más alto.
Ya sé, que los Dioses me protegen,
me amparan,
me acompañan,
y sonríen compasivos
desde su trono, sin resabios
ajenos al dolor que me visita
y me turba con su llanto.
Ya sé, que sostienen con sus manos
los hilos que arraigan
la fragilidad de mis inseguros pasos
y guían el arrojo
por sobre los pesares
que incómodos sujetan la tristeza,
aherrojados.
Ya sé, que riegan esa flor
que nadie puede ver
y espera encendida
aturdida en el ensueño
sigilo de enemigo
quietud de alborada
tapiz de luceros,
espera, tal vez... a un poeta
descubra de entre sus sueños dorados
acorde cósmico
sinfonía o cannon
que embelese el corazón
y la ame...
¡como nunca amaron!
Ya sé, que los Dioses
en la carencia de amor
reducido, indiferente, olvidado,
corazón solitario
reserva sin sospechas
épico regalo,
y un día... cuando la luna esconda su llanto
vendrá a tomar para si esa rosa
¡que lo ha esperado!
malu de lujan

No hay comentarios.:
Publicar un comentario