te llene de música,
deja que mis palabras silencien tus palabras,
abre tus ojos para mirar la vida
como una flor nueva, diferente.
¡Cuánto he vagado en mis sueños buscándote!
Todo me oculta la luz de tu presencia.
Mi poeta vaga por mundos que silencian mi voz
ocultando mi esperanza.
¿Puedes tu desde tu umbría lejanía
percibir mi ansia de desatar llantos y quejumbroso desaliento?
Adormilada tras tánta noche en vela
siento mis ojos secos, asombrados,
y siento un vaivén de un viento suave
que se lleva este amor callado y florecido
de sueños irrealizados.
Te has ido por otro camino,
dejando en esta orilla el incienso de tu huella
que quedó en mi
hechizando esta desnudez y este vacío que me envuelven.
La verdad cruel afiló el cuchillo de tus palabras
y tus ojos al opacarse se perdían en el viento
que mece las miserias del mundo, todas juntas,
dejando tras de si este dolor inmutable
¡partiendo en dos mi alma!
No quiero sentirme vencida,
derrotada en mi mas caro anhelo.
La penumbra quiere adueñarse
resignando este afan de encontrar la paz.
Hay valiente propósito de huir del desaliento
que se adueña de mi ser y vencerme.
¿Será hermoso o imposible?
¿castigo o premio?
¡Hechame de tu vida, lo necesito!
Porque errante y prisionera de este amor
no tendré valor para olvidarte.
Ya está en mi ser la dulzura del tuyo
y me acompañará para siempre.
Mi amor no bastó para retenerte
apartame del camino
lanzando el regalo del amor que te he brindado,
volviendo espinas las rosas
para que cuando quiera tomarlas
me claven el alma.
Prívame de tu ternura y seré fuerte
No mires con cara de amante
que espera el momento precioso de la entrega.
Porque...¡no resistiré!
y el dominio que quiero alcanzar
se alejará diciendo a mi corazón
que no habrá miedo para una verdad eterna
sentir el amor...y entregarnos dolor y placer
silencio y palabras
abrazados a la ilusión de navegar en el mismo mar
entre agitadas olas de tibieza.
¡No esperes más!
ódiame o ámame, con toda el alma
pero no me dejes sentir que el mundo me cierra las puertas
que estoy al borde de la muerte
o que tomo veneno de lenta agonía.
¡Cierra tu puerta, con cerrojos
que no retrocedan, ante mis súplicas!
¡ándate sin retroceder, si no puedes llevarme contigo!
sin volver el rostro,
para ver las olas de dolor que el mar recoge fieramente
y hace chocar contra las rocas.
¡No enciendas mi amor, sé avaro con tu fuego,
y en mi soledad, no habrá tregua!
Malu de Lujan


2 comentarios:
entre más te leo, más siento que has sido una vil idiota
PALABRAS AL VIENTO NO VALEN NADA VINIENDO DE QUIEN NADA VALE Y SOLO LA MUEVE LA ENVIDIA, EL DESPECHO, EL DESAMOR...
NO SE TOME LA MOLESTIA DE COMENTAR NO LO NECESITO.
Y COMO DUERME CON TANTO VENENO EN EL ALMA?
ES DIGNA DE LASTIMA, SALUDOS,
MALU DE LUJAN
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