Estuve ahí en tu vientre tibioarreciaba el viento allá afuera
y la noche nos daba la espalda.
¡Cuánta pregunta enturbió tu corazón!
cuánta duda y cuánta tristeza.
Habría sido fácil quebrar mi tallo,
no permitir que crezca,
nunca supe porqué....no era bienvenida
nube gris de anticipada tormenta.
Habrá un ángel que mi vida protegiera
y sofocando tus noches
arribé a tu puerta.
Abran paso, que la dicha se acerca,
pero no fui comprendida
y el fruto cayó a la arena desierta.
Me enviaste lejos, donde no te viera
y el horizonte volteó su cabeza
ni llave ni ofendida puerta
acogieron mi súplica
y la tierra borró mis huellas.
Estuve ahí, pan de tus días
recelo y llanto de mares y tormenta
pero quedaste en mis huellas impresa
y aunque pesa esa piedra
recuerdo tormentoso que su fuego suelta
soy madero que a fuego lento quema
porque oyendo tu nombre en lejanas tierras
esa voz que la sangre alienta
me hizo fuerte y saldré a buscar
lo que mi alma sueña.
malu de lujan

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