
En la noche cerrada, senti de pronto, a lo lejos,
como resono una carcajada
y estoy aqui, repasando en silencio
esa bufonada.
En instantes, vi crecer la marea de tu enojo
tu impaciencia, tu ira, y la colera
cual fusil apuntando a mi cara.
Se que el costo de querer detener el tiempo
nos acumula las ganas.
No es negligencia, ni tedio, ni falta de claridad
lo que motiva a mi alma.
No escuches mis latidos pues a veces...
¡se cansan!
No leas la letra pequeña contenida en esta carta
pues la tinta derramada en el ocio
a veces, se gasta.
Entre a la marea, es cierto...
¡pero tu construiste la barca!
No cierres tus ojos ahora
para no ver como naufraga.
Estoy navegando en tu mar
de silencios y cigalas
temerosa, angustiada.
Se que no habra certificado ni medallas
por la hazaña.
Soy convicta de tristezas
y del dolor honoris causa
pero no he trasgredido las leyes
del amor que me consagra.
En el sendero de gloria
va tu voz enronquecida
tu paso seguro
y tu intencion gallarda
sin ver como flotan las verdades
¡mas grandes que una casa!
Es valido aunar fuerzas
para llenar las arcas
mas...el oasis estara enfrente
y el desierto a nuestra espalda.
Creceras en el tibio cobijo
que desliza las horas
entre petalos dorados y monedas de plata
descansaras de la fatiga
entre sonrisas y fabulas
pero el entorno de paredes
sin relojes de existencia
sera alegria vana.
Yo no quiero hundirme en el barro de la vida
¡saquemonos las mascaras!
Descansa en mi sueño la voz de un poeta
que tiene una gavilla por almohada.
No quiero indulgencias, la voz de la impaciencia
ni litigios, ni tutelas,
ni el alcance de tu suerte
ni el dinero, ni su muerte.
Hoy senti el rechinar de dientes
el aliento hosco, los labios apretados,
los ojos hundidos, el corazon lejos.
No quiero el sol colgando en mi aurora floreciente
como aguarda.
Sabe Dios porque callas
porque olvidas
porque noches cual fantasma
disperso inconsecuente.
Solo quiero estar ahi sin cadenas
y sin bienes
sin locuras ni vaivenes
para amar...como antes
tan cerca...tan suya...
si la vida me sonriere.
Volveria a nacer para darle a ese amor
lo que mi corazon contiene,
volveria...
a escribir versos para el
aunque el corazon como esta noche
¡me doliese!
Malu de Lujan
como resono una carcajada
y estoy aqui, repasando en silencio
esa bufonada.
En instantes, vi crecer la marea de tu enojo
tu impaciencia, tu ira, y la colera
cual fusil apuntando a mi cara.
Se que el costo de querer detener el tiempo
nos acumula las ganas.
No es negligencia, ni tedio, ni falta de claridad
lo que motiva a mi alma.
No escuches mis latidos pues a veces...
¡se cansan!
No leas la letra pequeña contenida en esta carta
pues la tinta derramada en el ocio
a veces, se gasta.
Entre a la marea, es cierto...
¡pero tu construiste la barca!
No cierres tus ojos ahora
para no ver como naufraga.
Estoy navegando en tu mar
de silencios y cigalas
temerosa, angustiada.
Se que no habra certificado ni medallas
por la hazaña.
Soy convicta de tristezas
y del dolor honoris causa
pero no he trasgredido las leyes
del amor que me consagra.
En el sendero de gloria
va tu voz enronquecida
tu paso seguro
y tu intencion gallarda
sin ver como flotan las verdades
¡mas grandes que una casa!
Es valido aunar fuerzas
para llenar las arcas
mas...el oasis estara enfrente
y el desierto a nuestra espalda.
Creceras en el tibio cobijo
que desliza las horas
entre petalos dorados y monedas de plata
descansaras de la fatiga
entre sonrisas y fabulas
pero el entorno de paredes
sin relojes de existencia
sera alegria vana.
Yo no quiero hundirme en el barro de la vida
¡saquemonos las mascaras!
Descansa en mi sueño la voz de un poeta
que tiene una gavilla por almohada.
No quiero indulgencias, la voz de la impaciencia
ni litigios, ni tutelas,
ni el alcance de tu suerte
ni el dinero, ni su muerte.
Hoy senti el rechinar de dientes
el aliento hosco, los labios apretados,
los ojos hundidos, el corazon lejos.
No quiero el sol colgando en mi aurora floreciente
como aguarda.
Sabe Dios porque callas
porque olvidas
porque noches cual fantasma
disperso inconsecuente.
Solo quiero estar ahi sin cadenas
y sin bienes
sin locuras ni vaivenes
para amar...como antes
tan cerca...tan suya...
si la vida me sonriere.
Volveria a nacer para darle a ese amor
lo que mi corazon contiene,
volveria...
a escribir versos para el
aunque el corazon como esta noche
¡me doliese!
Malu de Lujan

No hay comentarios.:
Publicar un comentario