viernes, 30 de marzo de 2007

Elipsis de una Fantasía


Se agita el aire, la respiración entrecortada,
abundante sudor, perlas de rocío
transitan y caen por su cara,
silenciosas, raudas.
Emoción y deseos, mueca voluptuosa,
murmullo que zahiere
en ascendente espiral de sensual marcha.
El y ella juntos, las manos enlazadas,
tornadizo el cuerpo oscila
caen los latidos al silencio
cual galope desbocado de corcel que escapa.
Mucho esperaron para que la vida
cerrando los ojos y abriendo los caminos
los juntara...
Uno entre la multitud,
visaje que vislumbró desde lejos
ella lo presintió entre el susurro del viento.
Tronaba su soledad,
abadía por donde se fugan los eclipses
y el fracaso su sonrisa malograba.
Desistió de soñar,
se volvió frágil flor que va rompiendo pétalos
que perden su frescor
en impulso de cada madrugada
y fricción del día que va empujando las horas
que ofrendan un ocaso
sin soles ni lunas extraviadas.
Dormía desnuda
de un fuego y caricias como brasas
que en silencio imaginara
sin atreverse a soñar
que llegarían a su vida
para vestir su cuerpo que esperaba.
Pero la vida...
no siempre da un final felíz
que frena la tristeza y alegra la morada.
A veces fustiga impaciente
un libre anhelo,
la caricia sincera del amor verdadero,
cuando toca con su ala
y aleja esa dicha dejando una herida
que un dolor atestiguara.
Fingimos, ¡que nada nos afecta!
y lloramos encubiertos
bajo lealtad de una máscara,
y damos apariencia de fuerte resistencia
cuando en verdad
un sollozo ¡nos clava el alma!
y cruza nuestro abismo
¡un mar de lágrimas!
La ilusión cambió el hastío
que pesado, denso,
una vida tediosa tartajeaba
y creyó en el espejismo que la salvaría
oasis del desierto
¡donde sus sueños morían!
y la felicidad se apagaba.
Creyó...en ese ilusorio
¡que su vida transformara!
Halago de alegrías,
figura y reseña, suavidad y cortesía
de un deseo esperado
del amor que soñara.
Creyó...que había encontrado
su gemela alma
y por fin la vida le ofrecía
un trozo de felicidad que la alegría estrenaba.
¡Cuán lejos de ese alivio
¡cuán cerca del cinismo!
que una verdad ocultara.
¡Cuán engañoso misterio!
el tiempo su aprensión distraeria
bajo sutiles mentiras y engalanadas palabras.
Mas...todo cae cuando sube
bajo el peso
¡de su atrevida carga!

Malu de Lujan




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