viernes, 21 de marzo de 2008

R o s a s d e M e t a l

En estrépito fulgor
incandescente ópalo vertiginoso
hace su desmesurada aparición
y tras destellos moribundos
cae el cristal ilusorio.
Mil trozos de filoso lustre
avanzan desde su abismo
en lenta aparición
y sin permiso se incrustan
en mi carne
dejando cárdena herida.
En instantes, la vida exhalaba
dulce aroma
pero el destino, su hálito amargo.
Tánto amé en el imposible
de sueños rotos
aquien ....¡no lo hizo!
creyendo que genio y musa
conjugaban un sentir
mientras mecía el viento
una veleta de pájaros azules.
¡Cuánta equívoca suerte!
¡cuánto grito en el olvido
de espadas empuñadas
que salieron a cortar mis alas!
¡cuánta arrogancia derrumbaba
la ternura de rosas acuñadas
en amor y silencio!
Caen los pétalos de perdón...
mientras un columpio mece
en su honesto vaivén
su transparencia, su vacío,
la no-presencia
de una silueta desdibujada
que en el tiempo acuñó
solo un sueño que oscila sin esplendor
cubierto de rosas de metal.
Malu de Lujan